Barcelona,
22 de diciembre de 2016.
Queridos Reyes Magos:
Sé que deben venir extenuados por
tan largo viaje que se han pegado. Ya saben que yo llegaré a conocer a ese niño
que se nos ha dado primero que uds, como todos los años. Sin embargo, nadie
tiene el mérito suyo de andar tantos kilómetros y en esos camellos que para mi
serían incómodos pero, como ustedes ya están acostumbrados…
Ya el niño Jesús con su llegada nos
hará un gran regalo. Sepan que así es en mi tierra Venezuela: es el niño Jesús
quien trae regalos pero como a mi me enseñaron que donde uno va tiene que
hacerse de las costumbres pues aquí eso les corresponde a ustedes. Seguro se
pusieron de acuerdo con el niño Jesús e hicieron una división estratégica del
globo terráqueo. Cuando se ponen creativo son peligrosos ustedes los locos por
Jesús, los que se entregan hasta hacer locuras. Seguro allá en Venezuela mi
mamá, que se llama María como la virgen, me habrá comprado algo que me esperará
cuando regrese. Creo que lo hará para no perder la costumbre porque es en este
2016 el primer año que no lo paso en mi país en mis 38 años de vida.
Yo por mi parte, solo les pido que,
como estoy trabajando en un Centro de Esplai que tienen una excursión al mes que
me encanta acompañar, me hagan llegar una navaja multiuso, una herramienta
multiuso de esas que tienen que si alicate, tenedor, cuchara, abre lata
etc, ustedes saben, no creo ser tan original en esto. Ese regalo me facilitaría
muchas cosas, creo. Si la cuestión se les hace difícil de encontrar entonces un
morral, bolso, mochila de excursión, o como le llamen, no me vendría
mal para no estarlo pidiendo prestado. Bien sé que esto es mucho más costoso
que aquello. Ustedes vean, cualquiera de las dos cosas me será muy útil.
No
se olviden de mi Venezuela, tan golpeado este año en devaluación e inseguridad.
Les advierto de algo: los niños venezolanos van a experimentar algo entraño y
tienen que ayudarles en eso. En navidad muchos van a recibir regalos robados,
sí, así como les suena. Esta gente se inventaron una para quitarle los juguetes
a quienes los venden y dárselos a ellos. Ellos lo saben pero igual lo reciben
porque dicen “eso es peo de adultos y que
lo resuelvan los adultos” . ¡Mosca por ahí y les quitan lo que llevan para
darlos en vez de ustedes mismos! ¡Ojo pelao!
Reyes,
que el camino no se les haga largo, que sigan a la estrella y no se desvíen
donde Herodes como todos los años, no vaya a ser que lleguen luego de que José
se haya llevado a Jesucito y María a Egipto. Ya saben Herodes es el rey pero
este niño que está por nacer es otro tipo de rey. No se crean, los comprendo, a
veces mis prejuicios me llevan en una dirección y se me pierde la estrella
también pero, más pronto que tarde, vuelve a aparecer. Les deseo que si se les
pierde la encuentren pronto, afinen su mirada para verla ya mostrándoles el
camino desandado, yo haré lo propio en mi vida.
No
les importuno más porque me imagino que deben estar empacando ya –en no sé qué
parte del viaje- los nuevos pedidos.
Atentamente
se despide de ustedes otro caminante…
José
Francisco (Pancho) Aranguren, sj