LA AVENTURA DE SAN SIMÓN
Por el P. José Francisco Aranguren, S.I (secretario de Frieden Routen, RC)
Todo comenzó entre panas…Johao Hurtado quien es un joven hábil fotógrafo y motero de los buenos, invitó a Kevin Rubio presidente de nuestro riding club Frieden Routen a una rodada con dos clubes moteros de Cúcuta al pueblo de san Simón, municipio Simón Rodríguez del estado Táchira, el 03 y 04 de mayo. La rodada sería acompañada por Luis Miguel Delgado como guía de ruta y Gabriel como fotógrafo. Inmediatamente Kevin nos hizo la propuesta. Nick Pino y yo nos animamos y como ya va siendo costumbre los tres chiflados parecían hacer otra aventura. Llegados los días, Kevin no pudo de modo que Nick y yo nos enrolamos en la rodada.
Salimos de La UCAT el sábado 03 de mayo a las 2:20 pm con rumbo a San Pedro del Río, a escasos 41 km de San Cristóbal. Llegados a las 3:20 pm nos encontramos con Johao y el resto de hermanos moteros de los siguientes clubes moteros Clubes Clan Nómada, Xtz Cúcuta y Warriors, para seguir camino a San Simón. Mientras fue de día vimos los bellos paisajes de las montañas tachirenses e incluso merideñas. Pasamos por el Castillo de los Pellizari, la Jalapa, la iglesia de La Curva para llegar y hacer parada en Boca de Monte, saludar y conocer al amigo Byron en el refugio motero internacional. Fue un rato muy ameno de tomar el cafecito respectivo e intercambiar contactos para que siga creciendo su grupo de whatsapp de diversos moteros de la región. Además, un excelente momento para compartir las “calcas” de los clubes visitantes y pegarlas en aquella peculiar nevera de los años 50 que Byron tiene dispuesto para tal fin.
Así seguimos el recorrido pasando por Angaraveca y luego pasamos ese serpentear de curvas en ligero ascenso que nos llevarían al frío y la neblina esperadas del Páramo del Zumbador. Allí cenamos, tomamos café y seguimos el camino ya sabiendo que llegaríamos de noche a La Grita. Avanzamos desde San Pedro hasta La Grita, unos 70 km pasando por El Cobre. Al llegar al cobre tuvimos que detenernos ya que a Luis Miguel se le pinchó la llanta delantera de su moto TX 200. Seguimos el camino ya de noche, pero sin parar. En efecto llegamos a La Grita ya pasadas las 7 pm. Teníamos una invitación de Oscar Duque, @eltochedelagrita a tomar café y comer quesadilla allá en su pueblo pero ya era tarde así que la dejamos para ver si era posible al otro día. Justo al pasar el santuario nuevo cruzamos a la izquierda para tomar la vía hacia Bailadores vía Pueblo Hondo que nos llevaría hacia San Simón. Serían unos 50 km aproximadamente.
Llegamos a San Simón, como a las 10 pm. Fueron unos 180 km de recorrido desde San Cristóbal y otro tanto desde Cúcuta para nuestros hermanos moteros colombianos. Mi moto consumió 9 litros de gasolina en 180 km, demasiado. He de revisar el carburador. Fue un viaje relativamente normal y sencillo. Por la hora pocos paisajes pudimos ver. Al llegar a San Simón, el grupo grande se fue a la posada Los Adriani. Nick y yo llegamos a la casa parroquial de la parroquia San Miguel Arcángel, donde el padre Ender García nos atendió con una cena de unas empanadas fenomenales y nos dio posada en las habitaciones que tiene la parroquia. En la noche en la posada disfrutaron un rato ameno con algunas bebidas y conversaciones gratas para irse a dormir y despertarse bien temprano para salir a la Laguna.
En la mañana del domingo 04 de mayo, bien temprano, a las 7 am, Nick y yo echamos gasolina, pusimos full nuestras motos y nos dispusimos a desayunar con el resto un rico caldo de huevo con arepa hecha por la señora Maira Morales, encargada de la posada. Así las cosas, salimos camino a la Laguna Brava que serían 16 km. El primer tramo serían 11 km hasta Llano Grande, la mayoría carretera descampada. Pasamos por los caseríos El Rincón y Santa Lucía, del kilómetro 4 más o menos comenzó el ascenso duro hasta la Laguna Brava. Al llegar a uno de esos caseríos Luis Miguel cayó en cuenta de que se había quedado en San Simón, el pan, el chocolate y unas herramientas. Al rato se le espichó el caucho trasero de su moto y como no había cauchero cercano tuvo que dejarla en resguardo en una capilla de la zona y seguir de parrillero de Nick. Para quien escribe ese trecho del camino lo tomó desprevenido. No tenía mucha información de lo que venía, se dejó llevar. Las primeras cuestas en terreno destapado o carretera regresiva iban bien pero hubo una subida en destapado y ascenso, un poco húmeda que excedieron y superaron su entrenamiento previo por lo que pidió ayuda. Primero Nick y luego Luis Miguel fueron quienes guiaron el camino hacia la carretera regresiva en la zona llamada Llano Grande.
Johao decidió que los parrilleros se bajaran de las motos y él los subía, para evitar caídas innecesarias. En esa curva tuve que subir de parrillero de Johao por primera de dos veces, abrazado a él en su moto por la cuesta. De allí en adelante subí un trecho caminando y, en el camino, me encontré con el señor Álvaro nacido allí y que siempre ha vivido allí. Muy conocido. Me estuvo contando dónde quedaba la laguna, que allí arriba había una carretera regresiva y que ya estábamos en el estado Mérida. Luis Miguel subió mi moto hasta Llano Grande. Aquí ya perdí la pena al respecto y me subí una vez más junto a las chicas que iban de parrilleras. Fui el último que Johao subió. Creo que de los 18 que estuvimos yo era el que tenía menos experiencia en ese tipo de rodadas que planteaban un trecho de off road.
Al llegar arriba había un par de motos que les faltaba aire, uno espichado y el otro con falta de aire. Sacaron una bomba y usándola se dañó. Preguntaron si alguien tenía una bomba de esas eléctricas, tipo compresor y yo pensé: “la tengo pero, la dejé”. ¡Terrible! Hubo que resolver e ir a una casa a 2 km para buscar una cauchera. Luis se llevó mi moto. Eso nos llevó más de una hora. Mientras Sebastián le sacó conversa a un niño que estaba allí mirando la reunión que habría del pueblo para hablar sobre el agua y cómo cuidar la naciente y que cada quien diera la colaboración. El niño quería conducir moto y tenía videos y fotos de moteros que habían subido por ahí. Nos la mostró. Johao nos trajo un refresco y comenzó a conversar con el niño. Se conectó con él y le mostró un video de un joven de 17 años que estaba haciendo motocross. El niño estuvo muy entusiasmado escuchándonos y hablando con él. Es del team canguro. Llegó Nick de la cauchera y me fui con él hasta la capilla, allí estaba la mayoría del grupo esperamos que Johao buscara la llave de la reja de la Laguna Brava y nos dirigimos hacia allá, seguí con Nick.
Seguimos el camino pasando por la iglesia que estaba camino a la Laguna. A 5 km ocurrió que ya visualizando la Laguna, Luis Miguel se cayó de mi moto, este fue el tercer incidente del viaje. Resulta que Sebastián le quitó el carril y tuvo que frenar y al hacerlo se cayó. Con saldo mínimo de la defensa y la palanca de cambios doblada. Lo más lamentable fue que Luis Miguel se lesionó la parte baja de la rodilla siendo una zona en donde duele mucho. De allí no pasó. Llegamos a la Laguna Brava y la idea era entrar hasta la casa y allí tomar fotos y grabar videos. Ni Nick ni yo bajamos la moto, la dejamos en la lomita donde estaba el portón de entrada. Nosotros sí bajamos a compartir con el resto. Es un lugar espectacular, provoca llegar y no irse. Tomamos fotos, descansamos, grabamos videos con el dron de Johao y hacia las 12:30 pm emprendimos el camino de subida. Fue un proceso subir ese trecho. Johao tuvo que subir varias de las motos aparte de la suya propia. Mientras ellos subían Nick, Luis Miguel y otros estaban enderezando la pata de los cambios de mi moto para poder regresar tranquilo. A la salida de la Laguna iba conduciendo mi TX y me caí, en cámara lenta pero la moto terminó en el suelo. Se quedó pegada la rueda de adelante y se me fue hacia adelante y la moto se acostó y quedó acelerada. Tuve que apagarla y dejarla caer. El saldo fue que se me botó un poco de gasolina. Luis Miguel me ayudó pasando él la moto de ese barrial. Todo quedó grabado en las cámaras.
La vuelta de la Laguna Brava a San Simón fue por Zea, seguíamos en el estado Mérida. Eran unos 33 km. En el camino nos llovió. Para colmo también dejé el impermeable y me tocó mojarme. En la vuelta se me trancó la rueda trasera pero pude frenar y volver a arrancar sin más inconvenientes. En el camino se veía una ciudad grande que era Tovar y en otro momento se visualizó Bailadores. Llegamos a San Simón hacia las 2:30 pm. Todos llegaron a recargar gasolina. Nick siguió con Luis Miguel para recuperar su moto y ver si la podía acomodar para seguir con el grupo. Tampoco en la mañana nos dio chance de saludar al @eltochedelagrita porque era tarde. Se nos quedó para la próxima. Había que almorzar y salir. Almorzamos, yo recargué 2 litros de gasolina más para ir tranquilo, Nick acomodó la defensa y se la pusimos. Ya era momento de volver. Fuimos a buscar las maletas en la casa cural y allí nos estaba esperando el Padre Ender García, párroco de la iglesia San Miguel Arcángel del pueblo y nos deseó buen viaje. Le agradecimos y quedé pendiente de presidir una misa allí cuando volviera. Volvimos a la posada y al rato, llegó Luis Miguel sin poder resolver la situación de su moto. Por eso hubo un cambio de planes.
La vuelta tuvo que ser guiada por el capitán de rutas de Frieden Routen, Nick Pino, que tiene experiencia y conoce la zona, ya que Luis Miguel no pudo ponerle el parche a su caucho trasero debido a que era domingo y estaba todo cerrado y así acompañarnos de vuelta. Johao se quedó con él en San Simón hasta la madrugada siguiente. Salimos de San Simón hacia las 4 pm, no sin antes hacer una oración para encomendar el viaje. Salimos por la vía que conecta al pueblo de Hernández y La Tendida. Desde que salimos de San Sim{on estábamos pendientes porque uno necesitaba ponerle un parche a su moto en el caucho trasero ya que iba con su esposa. No fue sino entre Las Tiendas y La Tendida donde encontramos una cauchera para reparar el caucho y seguir tranquilos. Así fue. Aprovechamos también para enderezar la pata de cambios de mi TX. Al llegar a La Tendida, tomamos la carretera nacional trasandina. El recorrido hasta San Cristóbal serían unos 135 km algo similar. En el camino hicimos varias paradas rápidas. Es una vía caracterizada por tener muchos reductores de velocidad (policías acostados) lo cual obliga a bajar la velocidad.
En el camino pasando uno de esos reductores oí un ruido como chocando hierro con hierro en mi moto. Inmediatamente me detuve y le comenté a los otros compañeros lo que oí. Movieron la moto, la encendieron y rodaron la rueda trasera buscando la falla y Nick se dio cuenta de que era un tornillo del guardapolvo de la cadena que se estaba saliendo porque la pieza estaba partida y se atravesó en el camino de la cadena. “Menos mal que se detuvo, Padre”, me comentaron los compañeros moteros. Sin más obstáculos llegamos a San Pedro del Río donde el grupo se separó, dos seguimos hacia San Cristóbal, Gabriel y yo, y el resto siguió con Nick hacia el puente internacional. Ya a las 8:30 pm, hora venezolana, ya estábamos la mayoría en casa sanos y salvos a descansar ya que al otro día había trabajo.
Termino con mucho que agradecer. Aprendí de ustedes lo importante de la confianza en uno mismo y en la moto al subir las cuestas, eso lo primero. Luego de que se pueden vencer los temores. Otra cosa, las bellezas naturales que tiene mi país y, en especial los andes venezolanos. Gracias por la ayuda de terminar de subir la moto a Llano Grande y por el percance con el tornillo de la tapa de guardapolvo de la cadena que estuvo casi por bloquear la cadena. El total hasta San Cristóbal fue de unos 398 km. Gracias por el apoyo en subir la moto. Agradecidos y listos para la siguiente rodada aventurera…
Sin embargo, gran aprendizaje, compruebo lo que ya sabía: lo que nos pase en las rodadas a cualquiera es asunto de todos.
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